Reinventan las artes marciales con una armadura de alta tecnología inspirada en superhéroes
Los superhéroes son personajes con características reales y fantásticas, pero en este caso los superpoderes son tan reales como la vida misma. Gracias a la invención científica, nos los infunde un sorprendente invento que permite tener habilidades excepcionales para el combate sin sufrir impactos.

Al más puro estilo de Batman o de Iron Man, esta nueva armadura de alta tecnología podría dar un giro tremendo a los espectáculos de artes marciales, espcialmente los conocidos com artes marciales mixtos, abriendo el camino de las peleas con armas, pues estas armaduras de alta tecnología hacen posible dar y recibir con cero riesgos para los combatientes.

El invento se ha bautizado con el nombre de Lorica, en homenaje a la armadura utilizada por las legiones romanas y sido obra de un equipo de investigadores de la firma Sydney Chiron Global y para su desarrollo han sido necesarios cuatro intensos años.

Un espectáculo para grandes masas

Finalmente, se ha desarrollado un sistema de blindaje diseñados para ser flexible y proteger, al tiempo que ofrecen información instantánea de la fuerza del golpe gracias a su conectividad y a la instalación de una cámara, un micrófono y 52 sensores de presión conectados con un programa informático.

Reinventan las artes marciales con una armadura de alta tecnología inspirada en superhéroes
Aunque la patente para el traje no descarta usos en sectores policiales o militares, la idea es darle un uso más bien competitivo y lúdico. Es decir, traducido a la competición de artes marciales, se traduciría en una competición con armas a gran velocidad, como lo hacen los luchadores que utilizan solo sus puños, explican sus creadores.

“Podemos propiciar el enfrentamiento entre un experto samurái y un shaolin chino experto en el bastón, y ver quién es el vencedor”, dice David Pysden, uno de sus creadores. Su sueño sería crear un deporte y experiencia de entretenimiento masivo donde los luchadores marciales “compitan con armas de verdad, con una medida objetiva que permita saber quién habría ganado en una verdadera situación de combate”.