Resuelto el misterio de la estatua egipcia que giraba sola
Hace unos meses os planteamos un interesante enigma que tenía lugar en el Museo Egipcio de Manchester. Al parecer, una estatua egipcia de 3.800 años de antigüedad giraba sola, sobre sí misma, sin que nadie la tocara.

El enigma llevó de cabeza a decenas de investigadores y ahora, por fin, se ha encontrado la solución. A continuación os revelamos el misterio.

La estatua egipcia, que perteneció hace miles de años a un hombre llamado NebSenu, permaneció expuesta durante 80 años en las vitrinas del museo de Manchester.

Hace un año se reubicó en un armario de la planta baja y, sin conocerse el motivo, empezó a rotar sobre sí misma sin que nadie la tocara. Aunque los empleados la recolocaban en su posición original, por las noches volvía a girarse.

Se colocaron cámaras de grabación que confirmaron el movimiento de la estatua. De día giraba en sentido contrario a las agujas del reloj. Un dato importante: giraba con más fuerza en las horas punta del día. Y aquí está la clave. Según la asociación Mistery Map, dedicada a resolver casos extraños, es el tráfico y las pisadas lo que mueve la estatua.

Los sensores dieron la respuesta

¿Cómo lo descubrieron? Se colocaron sensores debajo de la vitrina para detectar vibraciones. Y el análisis posterior dio la respuesta a la incógnita. Las fuentes de las vibraciones provenían de autobuses, pisadas de peatones, etc. Si giraba tan sólo esa estatua era por su base convexa y, por lo tanto, más susceptible a las vibraciones.

Así pues, a pesar de que ha habido muchas explicaciones de tipo mágico y místico, la explicación más evidente y científica ha sido muy sencilla. Lástima, pues se trataba de un misterio muy interesante. Pero aquí estamos para otorgarle credibilidad a la ciencia, y eso es lo que hemos hecho.