Resuelven el misterio sobre las pirámides de Egipto: ¿Cómo se construyeron?
Los científicos tambien pueden hacer magia o, al menos, tienen la capacidad de desvelar misterios que parecían dormir un sueño eterno. En este caso, se ha encontrado una respuesta a la pregunta del millón relacionada con la inexplicable construcción de las pirámides.

Así es, fueron construidas hace miles de años, sin tener acceso a grúas ni similares, lo que no impidió que el resultado fuese asombroso. ¿Pero, cómo lo consiguieron, qué técnicas utilizaron para trasladar aquellos gigantescos bloques de piedra?

Parece ciencia ficción, pero la ciencia tiene una interesante respuesta dentro del mundo de lo posible. Lejos de tener que realizar complejos cálculos o de idear métodos extraños, la clave estaría en la aplicación de un truco de gran simplicidad pero tremendamente efectivo.

Sencillamente, lograron utilizar la arena del desierto como aliado. En lugar de ser un obstáculo, fue un elemento que volvieron a su favor: enorme operativo que debieron desplegar habla del gran conocimiento técnico y organizativo de esta civilización, que se basó en métodos simples.

Humedecer la arena

Según unos científicos de la Fundación para la Investigación Fundamental sobre la Materia (FOM) y de la Universidad de Amsterdam, trasladaron por el desierto los bloques de piedra y estatuas de toneladas de peso sobre trineos de madera, que se desplazaban más fácilmente humedeciendo la arena por la que se deslizaban.

Resuelven el misterio sobre las pirámides de Egipto: ¿Cómo se construyeron?
La medida justa de agua, ni mucha ni demasiada, fue el secreto para conseguir su propósito con un número de obreros más reducido, aproximadamente la mitad de lo que hubiera sido necesario con la arena en condiciones normales.

Para comprobar su hipótesis, se hicieron pruebas en el laboratorio recreando un escenario similar a pequeña escala, viendo que la fuerza necesaria para el arrastre disminuía proporcionalmente a la dureza de la arena. De este modo, se pretendía evitar tano una arena demasiado seca como mojada.