Riesgo de una tormenta solar
En los últimos años, los científicos han observado un período de inactividad del Sol, además de una notable disminución de las manchas y llamaradas solares. Una situación que preocupa a la comunidad científica, debido al riesgo de que produzca una tormenta solar de dimensiones catastróficas.

La Comisión Europea ha elaborado un minucioso informe en el que se detallan las posibles consecuencias de este fenómeno en las infraestructuras terrestres, entre ellas las redes eléctricas, las telecomunicaciones, los sistemas de navegación por satélite, los medios de comunicación, los transportes aéreos y marítimos, entre otros muchos suministros de primera necesidad para la banca. La Comisión Europea no es la única institución que ha manifestado todas estas preocupaciones, ya que también se unen a este debate el gobierno estadounidense y británico.

En opinión de los expertos, el próximo 2013 se producirá el máximo de actividad solar, y por eso se ha puesto en marcha el programa Space-Weather Awareness Dialogue. Una iniciativa que tiene como finalidad prevenir y desarrollar acciones concretas que pongan freno a las consecuencias de una tormenta solar de grandes dimensiones.

Una situación que alarma a los expertos, ya que el riego de que se produzca un fallo eléctrico como consecuencia de una tormenta solar es bastante alto, y los medios a nuestro alcance para enfrentarnos a este fenómeno no son suficientes. Para solventar esta incertidumbre, el organismo europeo ha puesto en marcha un proyecto, para determinar las posibles consecuencias de una tormenta solar de importantes magnitudes, además de todas las deficiencias y debilidades para hacer frente a este fenómeno.

Todavía existen muchas dudas en torno a estos temas, pero lo que sí saben los expertos es que la actividad solar influye en el clima espacial, y que sus consecuencias pueden ser muy importantes en nuestras infraestructuras terrestres.