Robots que piensan solos
La tecnología japonesa no se detiene ante nada y casi cadi día nos sorprende con innovadores avances científicos, que parecen sacados de una película de ciencia ficción de lo más futurista. Un buen ejemplo son los robots inteligentes desarrollados por científicos japoneses que son capaces de pensar, aprender y decidir de forma autónoma.

Lo más sorprendente de todo, y que al mismo tiempo plantea un serio problema ético, es que los robots pueden decidir y tomar sus propias decisiones sobre las tareas que van a realizar. Un innovador avance en robótica que ha sido posible gracias al Instituto de Tecnología de Tokio, en la capital del país nipón. Este robot humanoide conoce su entorno a la perfección y es capaz de solucionar los problemas que surgen a su alrededor.

Estos complejos humanoides suponen un importante descubrimiento, ya que hasta el momento, la mayoría de robots sólo podían realizar tareas programadas previamente y sus conocimientos acerca del mundo de los humanos eran muy escasos. Una de las metas principales de los científicos era precisamente esta, es decir, mejorar el comportamiento de los robots hacia los seres humanos.

De esta forma, los humanoides son capaces de reconocer imágenes y sonidos, resolviendo cómo realizar determinadas tareas a través de una cuidadosa observación de su entorno. Desde un punto de vista práctico, estos humanoides de última generación tienen un sinfín de aplicaciones, ya que son capaces de aprender nuevas tareas, y al mismo tiempo distinguir e ignorar las informaciones que carecen de interés y podrían confundirles.

Estos humanoides suponen un importante avance en materia de robótica, pero plantean problemas éticos muy importantes, al dotar de semejantes privilegios a una inteligencia artificial. El sistema neuronal artificial de la máquina puede mejorar el rendimiento en tiempo real, pero también hay que vigilar que todas las habilidades de los robots no se vuelven contra los seres humanos.