El Patrimonio no está sólo presente en la cultura y en la huella que han dejado nuestros antepasados, sino también en la naturaleza y en los seres vivos. Tanto es así, que a pesar de los importantes cambios de los que ha sido testigo nuestro planeta, se cree que todavía pueden existir especies que han sobrevivido durante millones de años a innumerables desastres naturales y acontecimientos históricos, sin cambiar lo más mínimo.

Al menos esto es lo que piensan algunos expertos españoles que han decidido investigar ciertas especies que podrían reunir estas características. Los responsables del estudio pertenecen a la Fundación General CSIC y forma parte de una serie de proyectos que investigan especies amenazadas y en peligro de extinción.

Estos singulares fósiles vivientes son una especie viva que no tiene ningún pariente cercano, salvo los fósiles. De esta forma, están considerados unas especies únicas que hay que proteger, ya que pueden proporcionar las claves necesarias para conocer mejor la historia y la evolución de nuestro planeta.

El principal problema de esta investigación radica en que estos seres se encuentran en serio peligro de extinción por culpa de la intervención del ser humano en el medio ambiente, al igual que sucede con otras muchas especies. Por eso se ha puesto en marcha este proyecto para conocer mejor a estas especies fósiles y así poder protegerlas correctamente, ya que los datos que se tienen de ellas son relativamente escasos y esto dificulta establecer medidas para garantizar su supervivencia.

Entre las especies que se pretenden investigar destaca la Avellara, en el Parque Nacional de Doñana, la Castrilanthemum que habita en las sierras andaluzas contiguas de Castril, Guillimona y Cabrilla, la Gyrocaryum en el municipio leonés de Ponferrada, la Naufraga en el norte de Mallorca, y la última se encuentra en la zona del mediterráneo y recibe el nombre de Pseudomisopates.