Un simple test de saliva predice el riesgo de muerte prematura
Como método preventivo y de diagnóstico los tests de saliva están dando mucho de sí. Entre otros fines, se muestran eficaces, rápidos y nada invasivos para detectar algunos cánceres, identificar marcadores genéticos asociados a la depresión o, por ejemplo, predecir el riesgo de alzhéimer.

Ahora, además, una simple prueba de saliva podría ayudarnos a saber la probabilidad que tiene una persona de morir de forma prematura, según concluye un impactante estudio de la Universidad de Birmingham.

Detecta los niveles de anticuerpos

El estudio se llevó a cabo durante dos décadas, en las que se analizó la relación entre unos anticuerpos que se encuentran en la saliva (protectores de infecciones) y las tasas de mortalidad de la población.

En concreto, se hizo un seguimiento de la presencia de inmunoglobulina A secretora (lgA), un anticuerpo presente en la saliva y las conclusiones permitieron probar una asociación entre niveles más altos y menor probabilidad de morir antes de tiempo.

Un simple test de saliva predice el riesgo de muerte prematura
El seguimiento se realizón con más de 600 adultos escoceses que tenían 63 años cuando comenzó el estudio. En cifras, quienes presentaban unos niveles más altos de anticuerpos tenían un 29 por ciento menos de probabilidades de morir de forma prematura, y un 32 por ciento menos propensos a morir de cáncer.

Aunque la tendencia está clara, los científicos están enfocados ahora a perfeccionarlo como método de diagnóstico en chequeos de salud general. Su próxima meta, dentro de este objetivo, será determinar qué niveles de protección (anticuerpos) se consideran peligrosos cuando un paciente se haga la prueba.

Con un fin similar, un estudio anterior publicado en Cell Systems en octubre del 2015 concluyó que un análisis de sangre podría concluir si una persona sana tiene más riesgo de morir de neumonía o sepsis en los próximos 14 años.

Llevado a cabo por científicos de la Universidad de Melbourne, en Australia, el indicador estudiado en más 10.000 individuos fue un compuesto de la inflamación conocido como GlycA, y en este caso el reto es averiguar cómo se puede reducir ese riesgo a partir de los resultados.