Sin el modesto musgo, ninguno estaríamos aquí
El musgo es el “culpable” de que la vida animal progresara, incluyendo a los seres humanos, al fin y al cabo primates. Según un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la proliferación este vegetal prehistórico, acontecida hace unos 470 millones de años provocó que los niveles de oxígeno aumentaran.

El trabajo concluye que fueron los musgos y líquenes y no los árboles, como se creía hasta ahora, los responsables de que el nivel de oxígeno aumentara lo suficiente como para permitir que la vida animal progresara.

Recordemos que el oxígeno apareció en la atmósfera hace unos 2.400 millones de años, pero el nivel actual no se alcanzó hasta mucho después. Aproximadamente, hace unos 400 millones de años. Ese productor de oxígeno que resultó decisivo hizo la gran diferencia, por lo que el estudio atribuye a las primeras plantas terrestres esa productividad que generó un aumento importante de oxígeno en la atmósfea.

Desarrollo de la vida inteligente

Ese oxígeno extra posibilitó que las formas de vida inteligente se desarrollaran. Una evolución en sus distintas formas que no hubiera acontecido sin el musgo. “Es emocionante pensar que sin la evolución del modesto musgo, ninguno de nosotros estaría aquí hoy”, dice Tim Lenton, autor de la investigación.

Sin el modesto musgo, ninguno estaríamos aquí
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Exeter, en el sur de Inglaterra, se ha desarrollado a partir de simulaciones informáticas que han actuado como una especie de máquina del tiempo. Gracias a ellas se ha podido recrear el pasado para concluir que alrededor del 30 por ciento del oxígeno de hace 445 millones de años lo produjo el musgo.

Lógicamente, no sabemos qué otros caminos hubiera seguido la evolución de no haber surgido esta circunstancia. Pero una cosa es cierta: podemos afirmar que sin la sorprendente productividad de oxígeno de los líquenes y el musgo muy probablemente no estaríamos aquí.