¿Los sustos quitan el hipo?
Hoy os traemos una de esas preguntas que forman parte de nuestra vida cotidiana y que nunca han sido contrastadas. ¿Es verdad que el hipo se quita con un susto? Eso es lo que se suele decir. Pero, ¿es cierto?

A continuación, buscamos el posible origen científico de esta afirmación. Para el hipo hay muchísimos remedios, pero ninguno parece del todo efectivo para eliminarlo. Vamos a ver si los sustos son la mejor opción.

De entrada, hay que decir que no está científicamente probado que un susto quite el hipo. Sí se sabe que una cucharada de azúcar o cierta posición de los brazos si ayudan a calmar el hipo.

Pero existe una razón lógica por la que un susto puede acabar con nuestro hipo. Los especialistas afirman que un buen susto causa una contracción repentina del diafragma que abruma al nervio vago. Y el nervio vago es el responsable del hipo.

El nervio vago nace del bulbo raquídeo y está relacionado con la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago y otros órganos principales como páncreas e hígado.

Parece ser que al ser estimulado por un susto provoca la desaparición del hipo al actuar directamente sobre la fuente del mismo.

Una solución segura

En cualquier caso, el único método fiable y comprobado hasta la fecha es otro bien distinto. Como mencionábamos arriba: si tienes hipo lo mejor que puedes hacer es tomarte una cucharada de azúcar.

En un estudio realizado en los años 70 se demostró que una cucharada de azúcar blanco en el momento en que nos ataca el hipo, lo cura 19 de cada 20 veces. Es decir, efectividad máxima.