Las estatuas que caminaban
Hay noticias de las que uno no sabe qué pensar. Hace ya un tiempo se descubrió que los Moais, las famosas estatuas que pueblan toda la isla de Pascua, también tenían cuerpo. Un grupo internacional de arqueólogos desenterró algunas cabezas y descubrió que la parte que correspondía a su torso también existía. En efecto, había sido esculpida y estaba enterrada bajo tierra. Este descubrimiento llamó la atención de la comunidad científica. Fue una curiosidad reveladora: tras años de estudio e investigaciones nadie había pensado o supuesto que las cabezas eran parte de un cuerpo completo que yacía enterrado.

Para añadir más leña al fuego, ahora acaba de saltar a la palestra una nueva noticia que convierte todo este asunto en algo mucho más enrevesado y curioso aún, si es que es posible.
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