Un equipo de científicos del CSIC inventa el pan que no engorda
El pan es uno de los manjares más difundidos en la sociedad occidental y, en general, en todo el globo. Sin embargo, es un producto que engorda, y suele prohibirse su ingestión en el caso de querer adelgazar. Pero la ciencia está para hacernos la vida más cómoda y, en esta ocasión, no será distinto.

Una nueva composición de fibras diseñada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) permitirá elaborar pan con un 45% menos de calorías. Pan que no engorda, seguramente sea el invento del año para muchos.

Este producto ha sido desarrollado en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos por Cristina Molina Rosell y Concha Collar, ambas investigadoras de CSIC. Molina Rosell ha explicado así los efectos de este nuevo producto:

En este caso concreto, la satisfacción es doble puesto que la transferencia de los resultados tendrá una repercusión social inmediata al aplicarse un alimento saludable de gran demanda y escasa oferta en el mercado actual.

Parece obvio que este nuevo tipo de pan beneficiará tanto a empresarios como a consumidores. La mezcla, además de reducir su aporte calórica, ayuda a mantener bajo el nivel de colesterol y azúcar en la sangre. Además, mejora sustancialmente el tránsito intestinal.

El invento, desde luego, es todo un éxito de la tecnología alimentaria, en la que España sí es puntera en el mundo. Quizá pronto se presenten ya panes artificiales u otros tipos psicodélicos de comida. De momento, tenemos esto que es claro y tangible: pan que engorda menos. Y nos parece más que suficiente para alegrarnos el día.