Un insecto necrófago para ayudar en investigaciones forenses
Los casos típicos de las películas y de las series policíacas en las que recurren a distintas tipos de insectos para resolver crímenes, no parecen tan inverosímiles. El motivo principal es el curioso descubrimiento en España de Prochyliza nigricornis, el nombre científico de un insecto necrófago.

Una de las doce especies de este tipo que habitan en nuestra geografía, y que gracias a su alimentación a base de cadáveres en avanzado estado de descomposición, puede suponer una gran ayuda para la policía forense en numerosas investigaciones y crímenes sin resolver.

Es además una buena manera de determinar la situación de nuestros bosques y contribuir con el reciclaje de la materia orgánica. Hasta su reciente descubrimiento, se pensaba que la especie vivía en otros países como Alemania, Eslovaquia, Holanda, Reino Unido, República Checa y Suiza.

Sin embargo, La Universidad de Alcalá de Henares situada en la capital madrileña, concretamente el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Policiales, ha logrado descubrir esta valiosa especie animal en los bosques de nuestra península.

El insecto necrófago como se conoce popularmente entre los expertos científicos no ha sido el único hallazgo, puesto que se suma a la lista entomológica de especies de nuestro país donde encontramos otros nombres como Thyreophora cynophila, unas mosca de aspecto muy excepcional y con numerosos colores.

Este insecto que se consideraba extinguido desde hacía 160 años, ha sido descubierto por el equipo de expertos en plena sierra de Madrid. La tercera y última especie es Piophila megastigmata que hasta el momento sólo se tenía conocimiento de su existencia en el Parque Natural Kruger en Sudáfrica.

La utilización de estas especies tendrá un gran valor en numerosos casos forenses, aunque los científicos han avisado de la importancia de reconocer a las distintas especies para evitar errores a la hora de utilizarlas con fines forenses.