Un tomate de diseño: ¿La fórmula de la eterna juventud?
Tómate la vida con calma y vivirás más, dice la sabiduría popular. Y la ciencia completa la receta con algo parecido. Además de recomendar la calma, que también lo hace, cambia el tómate por el tomate. Eso sí, ha de ser un tomate especial, de diseño.

Está diseñado para regalarnos años de vida. O, lo que es lo mismo, para conseguir que nuestro organismo tenga armas para luchar contra el envejecimiento de sus órganos. Frenado el deterioro, detenemos los relojes y, como quien no quiere la cosa, conquistamos la eterna juventud.

Antioxidantes y protección cardiovascular

Dicho así parece muy sencillo, casi un juego de niños. Pero no es tan fácil, y los resultados tampoco son tan definitivos. Lamentablemente, se avanza hacia ello, pero todavía queda un largo camino para encontrar el elixir de la juventud.

Por lo pronto, se sabe que uno de los ingredientes de esa pócima mágica podría ser el resveratrol, el famoso antioxidante de la uva y el vino tinto. Por otro lado, de uso polémico por problemas derivados de la falta de estudios clínicos.

Se necesitan grandes cantidades de esta molécula para obtener el efecto buscado, con los posibles efectos secundarios que ello pudiera suponer. Este es el principal interrogante. Por su parte, un grupo de investigadores han avanzado en el logro de una concentración mucho mayor.

En concreto, científicos del centro John Innes del Reino Unido han encontrado la fórmula para cultivar unos supertomates que concentran los beneficios saludables más buscados de otros vegetales.

Un tomate de diseño: ¿La fórmula de la eterna juventud?
Además de producir esta hortaliza con cantidades extraordinarias de resveratrol, también contiene genisteina, un fitoestrógeno beneficioso presente en la soja o tofu. Un solo tomate contiene tanto resveratrol como el que contienen 50 botellas de vino y el equivalente a 2,5 kilos de este tipo de queso vegetal.

El enriquecimiento del tomate y de otras hortalizas se consigue gracias a una proteína llamada AtMYB12 que se encuentra en la “Arabidopsis thaliana”, una planta muy común tierras británicas. Su adición permite regular la producción de distintos compuestos. En este caso, el tomate podría convertirse en para prevenir enfermedades cardiovasculares, el cáncer y el envejecimiento.