Una mutación genética determina la evolución de las plantas
La diversidad biológica y la evolución del planeta tal y como se conoce actualmente puede ser producto de un error genético. Un grupo de científicos de la Universidad de Leeds en Inglaterra han descubierto que una mutación ocurrida hace más de 100 millones de años fue el causante de que las flores desarrollaran órganos sexuales masculinos y femeninos, lo que ha influido en su forma de reproducirse.

En algunas plantas el gen implicado en el desarrollo de estos órganos se duplicó para crear dos copias bastante parecidas. Después de analizar la evolución de las diferentes especies de plantas con flores se ha concluido que esta duplicación tuvo lugar hace 120 millones de años.

La utilización de este gen de formas diferentes en función de la planta se debe a un aminoácido, los genes se parecen mucho pero sus proteínas no siempre tienen este aminoácido. Si existe este aminoácido, la proteína sólo puede fabricar partes masculinas, mientras que si no está es capaz de relacionarse con otros genes implicados en la producción de flores, y esto hace posible desarrollar órganos masculinos y femeninos.

La investigación es el ejemplo perfecto para demostrar que una imperfección es capaz de causar un cambio evolutivo, aunque gracias a este tipo de fallos surge la diversidad de las especies sin la cual no sería posible desarrollar nuevas especies.

Esta mutilación en los genes logra engañar a la planta e insertar un aminoácido extra. Esta situación hace que una a simple vista modificación pueda marcar enormemente la diferencia en los órganos reproductivos de las plantas. Todavía se desconoce si esta mutación está cerca del final o si por el contrario provocará nuevas complejidades en cualquier otra parte de la estructura de las plantas.